Páginas

30.5.15

El nuevo EGO


   Todo es 1,2,3. Todo es basura y lo sabemos, y no nos importa. Nos estamos lanzando a un pantano lleno de excrementos pensando que es agua cristalina y nos encanta. Lo recopilamos todo en nuestra mente sin desechar lo innecesario, lo burdo, lo insustancial.

   Ya no me siento igual; las cosas funcionan de la misma manera que hace ochenta o mil años, pero nuestra vista tiene otro alcance y camuflamos la réplica constante. Estoy aburrida de lo absurdo, y cabreada en general.

   Escribir siempre ha sido una motivación personal pero es insatisfactorio ver la cosecha podrida. Sobre todo, cuando hay tanta cosecha podrida ahí fuera que huele mal pero que se viste de perfume.

   A estas alturas, no me preocupa demasiado el veneno y lo saboreo con ganas. Es adictivo y puedo vivir con él, me gusta, me agrada y me hace palpitar las venas que parecen explotar.

Y no voy a disculparme, porque aún me queda mucho que decir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario