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16.9.15

La soga I


Se me cae el alma a los pies
y la tortura se hace más profunda y más profana
y me enredo la soga a la mano y tiro fuerte y ya no siento nada.
Ya no puedo escribir y mi paz se desangra.
La ilustración de un recuerdo es angosta y se escapa.
Quizás las lunas de hace mil años sean distintas en el tiempo
tan próximas entre ellas, y tan sufridas en el intento.
No tengo demasiadas palabras en mi garganta,
es una sensación oscura y perturbadora.
Pero, de momento, me basta.



                              Arantzazu M.Bellido
                                   @AlmaVerso

5.9.15

Página en blanco


¿Hasta dónde llega la página en blanco
en la que quieres escribir?
¿Hasta dónde llega el subsuelo?
Y las manchas en la tierra inerte,
¿de dónde proceden?
Las escamas en la piel desgarrada
se tornan del mismo tono que el papel;
la situación nunca es falsa o cierta:
depende de la inercia.

              Arantzazu M.Bellido
                   @AlmaVerso

3.9.15

Comunicado: Inertes


Miles de sonrisas ahogadas
Miles de manos escondidas sacudiéndose en el agua
Miles de cuerpos yacentes
Miles de futuros ultrajados
Miles de desiertos deseando pasos que nunca llegarán;
Todo ha quedado en el mar.

Las sirenas se encuentran sumergidas
dando la esperanza que otros les negaron.

La razón aún no está autoimpuesta.
Dejaremos marchar a los que no vemos
Dejaremos de creer en lo que sentimos
Dejaremos de reivindicar y luchar y amar;
A lo terrible nos acostumbraremos.

Las redes de pesca recogen las miradas perdidas
de un mundo en desconsuelo;
las almas han quedado atrapadas como anzuelo.
La magnitud de lo acontecido nos ha dejado en desconcierto.
Es terrible, lo sabemos,
la savia queda ahora tendida sobre el suelo.

Me sumerjo, me retuerzo, me aprisionan los cementos
Los trajes de la misma tela que yo tejo
de aquellas personas en las que pongo mi vida para su juego.
No hay marcha atrás en esta masacre irracional,
en esta vía de escape que es un agujero negro
en mitad del mar.
Ahora el océano es más oscuro, los peces nos son los únicos habitantes,
ni los submarinos que nos chantajean,
ni las botellas al mar lanzadas en un día de borrachera;
las palabras escritas en papel quedan a la deriva sin llegar a tierra.
Como esta sensación de destrucción y esta insuficiencia,
como las armas disfrazadas de advertencias,
como las manos que llenas de sangre se estrechan,
como el devenir del desamparado…

Miles de sonrisas fragmentadas
Miles de manos escondidas bajo el agua
Miles de cuerpos flotantes
Miles de futuros embargados
Miles de personas deseando a otras que nunca llegarán;
Todo ha quedado en el mar.


                                                                    Arantzazu M.Bellido
                                                                       @AlmaVerso