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26.4.13

Fragmento de mi próxima obra: Sueños Asfaltados

                                                        SUEÑOS ASFALTADOS

   Dicen que la esencia de quien ha habitado en este mundo permanece en el aire como humo de tabaco. Ese flujo superfluo que espolvorea la hierba de quien descalzo anda. Y dicen, que por ese hecho, por ese detalle tan significativo e impensable, todos llevamos algo en nuestras entrañas que no nos pertenece, pero por lo que seremos recordados. Una dualidad en un mismo cuerpo. Qué ironía, decir que nacemos y morimos solos. De esa manera, llevamos también a cuestas los errores y las grandezas que nos son tan ajenas... Pero que nos afectan de igual manera que nuestra conciencia. Es curioso. La vida no acaba como todos plantean. Seguimos rotando alrededor de nuestros mismos egos. Somos la esencia, esa que no huye, que florece eterna, infinita e indestructible. Qué dulce muerte que no es muerte, sino vida que no acaba.

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