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27.8.15

Tengo la paz bajo el árbol

Este poema trata sobre la liberación del individuo tras el desamor. 
Cuando el amor acaba, o se va, algo dentro se nos muere, pero quedamos en paz. 
El tormento, al fin y al cabo, acaba por irse, y dejarnos un atardecer nuevo.




Arantzazu M.Bellido
@AlmaVerso

22.8.15

Acércame esa puerta


Hoy os enseño el primer video que he subido a mi nuevo canal de Youtube. Podéis verlo y opinar.

Este poema trata sobre la violencia de género. Es un grito de fuerza, una crítica, una seña de lo que ocurre tras las puertas de una cantidad insensata de "hogares" en el mundo. Las mujeres lo padecen, y mi poema va por ellas.



Arantzazu M.Bellido
@AlmaVerso

19.8.15

A Lorca



La tarde ardiente en llamas sobre el horizonte
Marcaba las horas justas de una despedida
Injusta
Dolorosa
Vergonzosa
La sangre era suya y suya fue la pena
Y también de aquellos que lo amaron
Que lo conocieron
Que bailaron al paso de su genial locura.
               La rosa clava sus espinas
               Despojándose de ellas
          Dolorosamente         por amor.
Fue el amor su condena y su delirio. Y su vida.
                               Su vida corta
Intensamente reñida, soñada, sentida…
Tenía su corazón una copla bañada de alegrías
Alegrías amargas que endulzaba con su carácter.
               La rosa clavó sus espinas
               Despojándose de ellas
Hiriendo al que derramó el rojo pasión
De aquel que, por amor, dejó sus entrañas de lunares
Llenas de brio y locura
En los pueblos olvidados y en los tablados y las guitarras
                                     Por amor.

De la tierra andaluza ha surgido el grito hondo de su rojo abanico.

                                                                         Arantzazu M.Bellido
                                                                                    @AlmaVerso

11.8.15

La navaja en tu mano


¿Cuántas manos necesitamos para empuñar nuestras mentiras y tirarlas por el balcón de la incertidumbre ajena? Como si fuera un arma. Como una navaja que corta, y también hiere cuando no está afilada. Entonces, ¿cuántas manos sin dedos necesitaríamos para empuñarla? Porque, seamos claros, cuando una falacia ha roto el consciente amor, ya no puede matar ni hacer sangrar. Muere ese amor y queda sólo el inconsciente. Pero, ¿de qué nos sirve la inconsciencia? La navaja no tiene mano, la mano no tiene dedos. Es un amor muerto.

                                                                                     Arantzazu M.Bellido
                                                                                           @AlmaVerso